La necesidad de controlar está presente en todas las personas y con diferente intensidad. Podemos querer controlar el orden de la casa, la educación de nuestros hijos o los brotes de una planta pero todo se vuelve más complejo cuando lo que se quiere controlar es la relación con las personas.
Hay quienes dicen que es inevitable no controlar algo, situaciones, personas, pensamientos, acciones, decisiones. Pero… ¿cómo es posible reflexionar sobre lo que nos pasa y analizarlo desde otra perspectiva? El coaching ontológico Héctor Mantese explica en Radio EME que “Es imposible tener todo bajo control y, cuando es el sueño del perfeccionista, es lo que más le hace sufrir”. Nos ejemplifica con “el que acomoda la cortinita, el que le pasa la franela al auto, pero lo que no es sabio es querer controlar a las personas y la relación. “Que las cosas sucedan a imagen y semejanza de mis deseos”, es el paradigma del que proyecta en otros. Proyectar en los hijos, en las parejas, en las amigas o amigos.
También hay casos donde el control roza la manipulación. El coach nos cuenta que a veces aparece “la máscara del amor” con la intención real de controlar situaciones o hacer a la otra persona “como yo quiero”.
¿Qué hacer? Dejar que fluya. Entender que las cosas ocurren, como cuando jugamos al truco “hacer lo que puedas con las cartas que te tocan”.
Reproductor de audio
Participá junto a nosotros y contanos tu experiencia en comentarios y mensajes!
Whatsapp >342-4456363< Llamanos en vivo al >(0342) 456 1719
Participá junto a nosotros y contanos tu experiencia en comentarios y mensajes!
Whatsapp >342-4456363< Llamanos en vivo al >(0342) 456 1719