El ministro de Justicia y Seguridad de la Provincia de Santa Fe, Pablo Cococcioni, confirmó este domingo que el gobierno provincial avanzará con la compra y distribución de pistolas Taser y otros equipos antitumulto para la Policía local. El plan se implementará de manera gradual, con un fuerte énfasis en la capacitación de los agentes y la evaluación continua de los resultados obtenidos.
“No nos cabe ninguna duda de que hay que avanzar en esto”, afirmó Cococcioni, destacando la importancia de incorporar estas herramientas para mejorar la respuesta de la Policía en situaciones de conflicto. En diálogo con la prensa, el funcionario explicó que antes de tomar esta decisión, se realizaron pruebas, informes, y consultas con ministros de otras provincias para asegurarse de que se trataba de una opción viable y efectiva.
Un plan gradual con evaluación constante
El plan de implementación se desarrollará en varias etapas. En una primera fase, se adquirirá un total de 200 armas de baja letalidad: 100 pistolas Taser, ampliamente conocidas por su capacidad de neutralizar a un agresor con descargas eléctricas, y otras 100 armas que disparan proyectiles cinéticos, propulsados por dióxido de carbono. Estas nuevas herramientas se sumarán a los equipos tradicionales de la Policía provincial.
Según Cococcioni, las pistolas Taser y los rifles serán incorporados de forma progresiva, empezando por un grupo reducido de agentes que participarán en un programa piloto, con especial foco en la diversidad geográfica y funcional de la Policía. “Vamos a monitorear y evaluar el programa en función de los resultados obtenidos. Si todo marcha como esperamos, se ampliará el uso de estas armas y se podrán adquirir nuevas unidades”, detalló.
Mejorar las opciones de uso de la fuerza
El ministro explicó que la incorporación de las pistolas Taser responde a la necesidad de brindar a los agentes una opción más en la escala de uso de la fuerza. “Si no tenemos nada entre la voz de alto y el arma reglamentaria, le estamos dando menos opciones al policía para poder escalar gradualmente el uso de la fuerza pública”, aseguró. Además, explicó que estas nuevas armas permitirán una respuesta más controlada ante situaciones de riesgo.
Cococcioni destacó que la implementación de las pistolas Taser no solo tiene un objetivo de disuasión, sino también de protección para los agentes. “Puede haber dos problemas: que el agente se exceda en el uso de la fuerza o que no la use por temor a problemas legales. Estas armas son altamente disuasivas y vienen con sistemas de verificación, como las bodycams, para fiscalizar cada procedimiento”, explicó el ministro.
Próximos pasos
El gobierno provincial lanzará esta semana una licitación para la compra de las 200 armas de baja letalidad, y, si el plan piloto tiene éxito, se espera extender el uso de las pistolas Taser a otras situaciones y fuerzas de seguridad que lo requieran.
Con esta nueva medida, la Policía de Santa Fe busca mejorar su capacidad de respuesta y reducir los riesgos tanto para los oficiales como para los ciudadanos en situaciones de alta tensión.